miércoles, 23 de marzo de 2011

Habrá que creer

-¿En qué cabeza cabe?, Mariana. (Comenta como un suspiro después de leer la copia de una nota póstuma que ha llegado a sus manos gracias a una amiga que trabaja en la procuraduría). ¿A quién se le ocurre? (Sonríe). Cuando una mujer le dice a su novio, amante o whatever, que ha recibido una propuesta de matrimonio… es obvio, se sabe, no hay margen para las dudas: la ruptura es inminente e irremediable. No importa el tamaño del amor… ni el tiempo. El alma se desgarra de un tirón y para siempre.


¿Por qué?, Mariana. Porque si ella ha dado paso a una relación de tal confianza y seriedad en la que otro presenta una propuesta formal, se infiere que ella se siente bien con él, que le gusta, que le interesa. Que tiene tiempo para ello y lo aprovecha. ¿No es cierto? Cansancio, tedio, rencores callados… Que nada es para siempre… Que la distancia no ayudó. Que somos una especie con tendencia a la promiscuidad… Que el amor es un jardín que se debe regar cotidianamente… Que ya ni te entiendo ni me entiendes… Por las razones que quieras… válidas y justas, o no… “Me ha propuesto matrimonio” es una confesión de infidelidad (potencial, cuando no consumada). Un golpe certero al orgullo del macho alfa. Una patada en los huevos…

¿A quién se le ocurre?, Mariana, que uno va a ponerse la armadura, montar a caballo y jugarse la vida en aras del honor mancillado… No. Eso habrá sido en otros tiempos. (Se ríe y su risa es franca). Yo creo que lo que a uno se le antoja en esos casos es salirse del juego (de la vida, se entiende). Quizá sea lo mejor. ¿O habrá un ser en el planeta a quien la frase “me propuso matrimonio” le resulte erótica y amorosa? ¿O es que tras la confidencia uno va a insistir en un amor lacerado? ¿O saldrá el héroe a pelearla, a reconquistar las tierras que le han arrebatado? ¿En qué cabeza cabe? Mariana.

-Aunque usted no lo crea,
Maestro,
todo eso cabe
en la cabeza
de más de una mujer.

7 comentarios:

Angélica Meza dijo...

Bueno en la cabeza de las mujeres caben hartisisismas cosas, pero ni que decir en el corazón
Besos

Ariadna dijo...

si tú supieras todo lo que cabe... te sorprenderías...

Carlos dijo...

Cuéntenme. ¿Qué más cabe en la cabeza y el corazón de una mujer?

Angélica Meza dijo...

Bueno, por lo pronto ese letrero de "Lo comprendo y lo deseo" al que le tengo que dar clic cada que vengo a ver si alguien dibujo mi nombre, me hace sentirme Anais Nim, jajajajaja

Carlos dijo...

Qué literario. Ojalá de aquí no salga una versión actualizada de Henry and June.

Ariadna dijo...

Entre muchascosas buenas de leerte, es que estoy incrementando mi vocabulario y mi cultura. Ya investigué quien fue Anais Nim ¡uy!

Angélica Meza dijo...

Le molestaria? Por qué?