jueves, 29 de septiembre de 2011

Indiscreción

-Y a todo esto, ¿vale la pena la docencia?
-La decencia sí -aunque ya casi no existe-,pero la docencia, Mariana, la docencia...
-Eso, Maestro, la docencia. La educación, la formación, el diseño de ambientes de aprendizaje, la tecnología educativa...
Una sonora carcajada interrumpe la secuencia de Mariana.
-Por supuesto que sí. Pero no olvides aquella frase que repite con frecuencia Fernando Vallejo, según la cual "no se puede sacar agua limpia de un charco".
-Suena poco alentador.
-Suena más bien real.
-Yo creía que... Bueno, es que yo... De hecho estaba pensando...
-Don't mention it, como dicen los gringos. Dedícate a cualquier otra cosa y se feliz.
-Es sólo que a veces pienso que la única salida para el país es la educación.
-La única salida es el suicidio colectivo -sonríe con un guiño-, los habitantes de este país no se compondrían ni volviéndolos a batir; ahora que si tienes tendencias masoquistas podemos orientarlas hacia un quehacer más gratificante.
-Ay, Maestro -se sonroja y comienza a reír.