El maestro lee junto a la ventana poemas de Eduardo Langagne. Mariana atisba la portada de un viejo poemario. Es el número treinta de los libros del bicho (de la editorial Premia).
-¿Donde habita el cangrejo? -pregunta.
Y él levanta la voz:
Mírame ahorame transformo en suicida...
-"Los Poemas de Sammy Mccoy"- dice tras una breve pausa, y repite:
Mírame ahorame transformo en suicidaen un instantetodas las sogas acarician mi garganta.
Y ella, como anticipando un deja vú, lo contempla pendiente de una rama. Una hermosa jacaranda: tan voluptuosa, tan morada, tan viva y llena de flores, que en entre sus ramas la muerte no espanta...
Mírame túmi dulce y pálidahasta que mis ojos se revientencomo globos que acaricia alguna brasa
Él busca sus ojos. Ella se acerca y lo abraza. Quisiera decirle que se quede, que no se vaya, que después de los cuarenta viene lo mejor; pero no puede dejar de verlo colgado de una jacaranda.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada